viernes, febrero 23, 2007

Consideraciones sobre las Posiciones del Guionista, El Director y el Montador de una Película, y sus repercusiones en la calidad de la misma.


Serguéi Eisenstein, El más grande cineasta de todos los tiempos, puso la primeras piedras de la construcción de la teoría del montaje cinematográfico


Para mi, el cine es la materialización de un auténtico organismo Gestalt, que se expresa con la colaboración de todos sus micro partes y piezas... En donde el Guionista, el Director, y el Montador pueden ser comparados por sus funciones con El "Yo", el "Súper Yo" y el "Ello" o Subconsciente, como partes de una misma entidad intelectual y vistos desde el punto de vista del psicoanálisis.

En algunos casos. pareciera que el Director es el cerebro conciente de un ser que siempre está al borde del suicidio, yo, como montador, soy el subconsciente de este ser Gestalt.

Recuerdo que mi maestro de Montaje, José Garrido, iniciaba sus clases analizando todos los órganos, músculos, sistemas y procesos que colaboran para que cada uno de nosotros pueda levantarse por la mañana y cepillarse los dientes... y como todo el cuerpo pone de su parte para que el cerebro conciente y el subconsciente desarrollen debates y polémicas sobre las diversas actividades del resto del día mientras nos miramos al espejo y movemos el cepillo dentro de la boca....

Garrido comparaba a los integrantes de un equipo cinematográfico con esta imagen, y eso era lo primero que uno aprendía en sus clases de montaje.

Quizás, la mejor metáfora audiovisual de esta comparación la podemos encontrar en aquella película de Woody Allen: " Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar", en la secuencia que muestra los científicos y los ingenieros que operan dentro del cerebro de un hombre y coordinan todos los procesos para que el personaje logre seducir a una chica y tener relaciones sexuales con ella en el asiento trasero del carro... Igualito que en el cine. Por eso resulta que necesariamente hay que valorar todos los aportes de todos los integrantes que colaboran con la película (Desde el punto de vista que ve al cine como un organismo Gestalt, no hacerlo sería como pensar que un hombre puede vivir sin cuidar su cuerpo, que puede lograr algo sin alimentar, sin bañarse o sin respirar), Y también resulta que se trata de vivir, de enamorarse, de disfrutar... De enamorar a esa preciosa script, de salir a beber con la guionista, de presenciar el espectáculo de la hermosa actriz coqueteando con el afortunado sonidista, de ser cortejado por la productora que está buenísima y reventar de celos al Director por ello...Je Je Je...
Esto en un futuro puede hacerte ganar el apodo de "El Perro", para que las futuras generaciones de productores audiovisuales nombren sus empresas en tu honor...
Buen cine implica buen sexo, y si esto pasa, probablemente salga una buena película, por otro lado, recuerdo esa frase de mi padre que decía:" Un Mal Polvo destruye una Galaxia", imagínense lo que hace el mal sexo al cine.



Por otro lado, demasiada preocupación por la fama y la fortuna, hablan de falta de erotismo y de bloqueo sexual... No olviden eso.

Este comentario salió por primera vez en la web Blogacine, del cineasta Venezolano Carlos Caridad Montero